27 de dic. de 2011

¿Ibuprofeno o Naproxeno? Algunas aclaraciones sobre su toma para dolores menstruales

Hace como cosa de un mes, junto con unas amigas estuvimos discutiendo sobre cuál medicamento sería mejor para evitar los dolores premenstruales, que a muchas de las mujeres nos aquejan. ( Ibuprofeno, ketoprofeno, ácido mefenámico y naproxeno son los más recetados )

Por supuesto que están los remedios naturales: alimentación equilibrada, vida sana y ejercicio que dicen que ayudan a que desaparezcan... Pero eso no suele funcionar si tu alimentación ya es equilibrada, y leñes, que hagas lo que hagas, sigue doliendo por muchos masajitos que te des y calentadores que te pongas (cojines de semillas al microondas, almohadillas térmicas, etc...)

Mi primera postura fue que el naproxeno era mejor que el ibuprofeno, tal vez por mi experiencia en particular, o porque al final el ibuprofeno se acaba utilizando para todo, y podría perder eficacia en usos prolongados.



Investigando un poco en la web, y con los prospectos a mano en casa, he salido del principal error de mi argumento (los separaba en grupos más distantes pero pertenecen al mismo), pues ambos medicamentos son antiinflamatorios no esteroideos, con ligeras diferencias.

Uno de mis argumentos, era la falsa creencia de que al ser antiinflamatorios aumentarían el sangrado menstrual, pero en realidad el efecto es el contrario: lo reducen (véase aquí). 

Es cierto que las mujeres que sufren dolores menstruales tienden a automedicarse (como aquí dicen), supongo que porque estamos acostumbradas a que es algo por lo que tenemos que pasar inevitablemente, y nos inculcan que de nada sirve quejarnos. Sólo cuando ya se colma el vaso y no podemos con las molestias buscamos ayuda de un profesional, pero deberíamos hacerlo cuanto antes, mejor. De nada sirve sufrir en silencio.


Tanto la aspirina como el paracetamol son primos-hermanos del ibuprofeno y el naproxeno, y también pueden ser recetados para estos menesteres. 

De todo aquello que estudié en bioquímica, recuerdo que había que tener especial cuidado con el ibuprofeno y la aspirina en cuanto a transtornos gástricos se refiere (aunque al resto deberían extenderse) y riesgos de hemorragias y solubilización de la sangre (tal vez por eso los disociaba del tratamiento para dolores menstruales). Con el paracetamol, más cuidado también para el hígado, y sobre todo, no mezclar con alcohol.

¿Entonces? ¿Cuál debería ser el tratamiento a seguir? Según mi experiencia personal, con el ibuprofeno sí he tenido molestias de estómago, mientras que con el naproxeno no. Además de que el efecto del primero resulta más fugaz que del segundo (por lo que las dosis del medicamento han de repetirse en menos tiempo, a no ser que sean revestidos para su liberación sostenida). Esto seguramente es debido a la vida media de ambos: menor de 6 horas para el ibuprofeno (corta) y mayor de 10 horas para el naproxeno (larga).

La biodisponibilidad del naproxeno (>95%) es también mayor frente a la del ibuprofeno (<75%) por lo que en principio, debería ser menor la cantidad ingerida para obtener resultados semejantes (estudio de posología del paciente). Ambos poseen una unión proteica del 99%. Se absorben de forma completa por vía oral, aunque al ser ingeridos con alimentos pueden verse reducida su velocidad de absorción.

En fin... Cada uno puede buscar la información que crea necesaria, aunque lo que digo aquí es meramente orientativo, y una conclusión que he sacado de mi experiencia, estudios y revisión de lo que hay en la red (incluso puedo haber malinterpretado conceptos). Lo mejor es consultar con un profesional, para encontrar la solución adecuada para cada uno.

Esta entrada me ha servido para salir de mi equívoco en cuanto a categorización de antiinflamatorios, aunque sigo manteniendo la opinión de que el naproxeno me va mejor para estos dolores que el ibuprofeno (al igual que pienso que para mis dolores de muelas es mejor el segundo que el primero). No todos reaccionamos igual a las mismas sustancias. Aquellos que tengan problemas gastrointestinales deberían mirar con más cuidado la ingesta de este tipo de medicamentos, por ejemplo. Incluso siendo medicamentos de la misma familia, pueden interactuar de forma diferente en según qué individuos. Nadie mejor que nosotros mismos para conocer cómo reaccionamos tras la administración de una medicina que nos funcione, pero siempre, de mano de un profesional de medicina que nos oriente y compruebe que no nos hace mal ninguno.

Conclusión: Nada de autorrecetarse. Hay que saber qué se toma y por qué. No todos los dolores son iguales, y si una pastilla te funciona para uno, no quiere decir que para otro te funcione igual.



** Actualización 2014el paracetamol dejó de ser considerado AINE en 2012. 
Este artículo fue escrito en 2011, donde todavía sí se consideraba. 
Como bien dice un lector en la sección comentarios, apenas tiene efecto antiinflamatorio, pero sí que comparte algunos mecanismos bioquímicos y características.